Hace poco una amiga tuvo el detalle de traerme unos dátiles de sus vacaciones en Túnez... cuando ese país era supuestamente una balsa de aceite, hace cuatro días, vamos. Así que me puse diligentemente a buscar una recetilla ad hoc. Y ¡oh, serendipia!, ese día apareció en mi reader una receta de un pastelillo con dátiles, procedente de un blog sin gluten al que estoy suscrita (me gusta explorar dietas especiales de vez en cuando). Este pastel, por llamarlo de alguna manera, es una bomba calórica. El que avisa no es traidor. No tiene gluten, porque no lleva harina, pero esta se sustituye por harina de almendra, esto es, almendra molida. Como lo oís. La textura no es tan esponjosa como si llevara harina de trigo, pero por contra es muy, muy sabroso. El resultado es un híbrido entre bizcocho y pudding, con una cantidad ingente de tropezones de dátil y nuez. Siete tropezones por centímetro cuadrado. Apenas lleva endulzante, porque los dátiles son dulcísimos de por sí y estos en concreto rezumaban dulzor por todos sus poros. Así que si alguna vez la vida os depara dátiles, pues ya sabéis qué hacer con ellos.
Antes de que se me olvide, anuncio que el próximo día 5 de febrero habrá otra sesión del mundialmente famoso curso de repostería madrileña en La cocina de Babette, impartido por la misma que viste y calza con la inestimable ayuda de mi amiga Bea. Podéis consultar la info si pincháis en la cebolla que hay en la barra de la derecha, arriba. Ya sabéis que se trata de un curso práctico sobre dulces tradicionales típicos de Madrid, donde prepararemos huesos de San Expedito, bartolillos, pastas del Consejo, mojicones y leche merengada. ¿No os apetece?
Retomando el tema que nos ocupa, el pastel de marras lleva sirope de ágave en lugar de azúcar. Ya he dicho alguna vez que si yo fuera diabética a estas alturas habría cometido varios asesinatos. ¿Por qué? Pues porque según de donde saques la información, bien el sirope de ágave es la caraba, que deberíamos bañarnos todos en sirope de ágave por dentro y por fuera para vivir 100 años, bien el sirope de ágave es terrible y tendrás siete años de mala suerte si lo consumes. En resumen, que uno no sabe a qué carta quedarse. Unos te dicen que es fantástico, y otros, que es incluso menos conveniente que el azúcar común... para volverse loco. Como yo tenía un bote, lo he usado. Ya está. Cuando se me acabe, volveré a investigar la cuestión. No sé cómo se puede adaptar esta receta para usar azúcar normal, porque el sirope es líquido y aún así la mezcla queda bastante seca. Si se usa azúcar habrá que aumentar alguno de los líquidos. Aunque los forofos de la miel pueden probar con miel, yo probaría con miel de caña... qué rica. En otro orden de cosas, desgraciadamente, como la receta es norteamericana, todas las cantidades están en volúmenes. Sí, las de dátiles y de nueces también, qué cruz. Y como tenía mucha galbana, no me puse a pesarlo todo. Que yo creo que las temperaturas bajo cero de esta semana están provocándome la hibernación. Lo digo en serio.
Pastel de dátiles y nueces (adaptado de Elana's pantry)
- 1 1/2 taza* de almendra molida
- 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita de sal
- 3 huevos
- 1/4 taza de aceite de girasol
- 1/4 taza de sirope de ágave
- 1/2 vaina de vainilla
- 1 taza de nueces peladas
- 1 taza de dátiles
- Se pone el horno a calentar a 170 ºC si es de aire, unos 10 ºC más si es de solera.
- Se abre la vaina de vainilla y se separan las semillas. La vaina se puede poner en el bote del azúcar, para aromatizar, no la tiréis. Se reservan las semillas.
- Se parten las nueces si no las tenéis peladas. Se deshuesan los dátiles si es necesario y se parten en dos.
- Se mezcla la vainilla con todos los sólidos, es decir, la almendra, el bicarbonato y la sal.
- Por otro lado, se mezclan los líquidos: los huevos, el aceite y el sirope.
- Se añaden los sólidos, se homogeneiza bien y después se mezclan los dátiles y las nueces, ayudándose con una espátula.
- Se enmantequilla y se enharina un molde bajo, o mejor aún, se forra con papel de hornear, que siempre facilita el sacar el resultado del molde, y se vierte la mezcla. Queda bastante densa, así que hay que aplastarla con la espátula.
- Se mete al horno y se cuece entre 20 y 25 minutos. Se prueba con una brocheta que esté bien hecho. Se saca y se deja enfriar en una rejilla.
Se toma con un buen cafetito después de comer... eso sí, no os paséis de cantidad porque os quitará las ganas de merendar, de cenar y hasta de desayunar al día siguiente... Ah, y ¿se me nota que me he enamorao de las flores del mantelito?
¡Qué rico pastel Miriam!, me encantan los dátiles y este pastel tiene que estar buenísimo. Unas fotos preciosas.
ResponderEliminarbesos
Precioso y rico. Todo un placer pasar por tu blog siempre.
ResponderEliminarBesos.
Que rico :), yo quiero un trocito.
ResponderEliminarMmmm.... Qué rico...
ResponderEliminarEs como la tarta de Santiago, que en lugar de harina de trigo lleva sólo de almendra, no? Aunque por supuesto el sabor final de ambos pasteles será muy diferente. Yo he visto en otros blogs el usar dátiles, a veces directamente triturados en una pasta, en sustitución del azúcar. En cualquier caso, una delicia.
Ojalá pudiera ir a tu curso! Me viene fatal por varios asuntos... Que disfrutéis mucho :)
Un abrazo
Tiene una pinta estupenda y me encantan los dátiles... así que creo que lo tendré que hacer!!
ResponderEliminarUn besito.
Una bomba calórica deliciosa.
ResponderEliminarEl mantelito es monísimo. :D
Me parece magnífico. Siempre veo estos dátiles por doquier y jamás los he comprado. Pero viendo tu pastel, creo que los probaré en esta pastelmuy pronto, además, me encanta que lleve almendras molidas y sin harina de trigo. Esa textura densa es mi favorito en los cakes.
ResponderEliminarComo siempre, hermosísimas tus fotos.
un beso,
Me llevo tu receta, Miriam.
ResponderEliminarY encima sin gluten.
Besitos.
Vaya delicia de pastel!! Se me ha hecho la boca agua. Me encanta.
ResponderEliminarUn besiño.
Ummm con lo que me gustan a mi los datiles, me los compro como tentempie para mi sola asi que puedes estar segura que tu receta me ha entusiasmado...tendre que mirar si encuentro los ingredientes y si no seguire tus consejos para sustituirlos...pero esta receta la hago ya...un besito
ResponderEliminarPD que fotos mas chulas, a mi tambien me han gustado las flores del mantelito :))
Un pastel muy rico y te has superado con las fotos de este post. Me gustan mucho. Bss guapa.
ResponderEliminarMiriam!! que ricas las cosas que preparas!! ya me hago seguidora!!y fan!!
ResponderEliminarpena que sean tan caros, porque me encantan, y este cake tuyo es una envidia imperdonablee!besitos
ResponderEliminarJe je pues es en lo primero que me he fijado en las flores...muy guapo el mantelito.
ResponderEliminarEl pastel lo que dices una bomba pero así en pequeña cantidad ha de estar delicioso.
besos
Madre mía almendras y dátiles, no le cabe más a este pastel, bueno sí el sirope de agave. La verdad es que tiene pinta de repostería árabe dulce-dulce pero rica-rica.
ResponderEliminarY yo que pensaba que el sirope era de bajo índice glucémico, entonces no está claro?????
Un besito
Este bolobizcocho delicioso, mi contrario no lo catará hasta que pueda compartirlo con una servidora ¡Palabra!
ResponderEliminarJejeje, que mala soy, pero ojos que no ven...
Por cierto, sí, ya se que soy torpe pero... ¿Cuándo dices tazas te refieres a tazas de...? O son esas medidas que hablan en inglés y se llaman cups o algo parecido...
ResponderEliminarAsí que es de esos pasteles "ligeritos" que pringan el cuchillo al cortarlos... madre mía...
ResponderEliminarB*
Me encantan los bizcochos que tienen ese punto oriental.Seguro que está riquísimo. El aspecto es muy bueno y lo encuentro muy original y diferente. Un beso
ResponderEliminarMiriam, no podía pasar por aquí y no dejarte unas palabras, porque aunque no me gusten los dátiles, ni nos gusten a ninguno de los tres en casa, con las fotos me has encandilado. Muy buena luz.
ResponderEliminarUn beso.
Qué bueno!! Los dátiles me encantan y qué encanto de amiga, como unos dátiles naturales... Un beso
ResponderEliminardatiles y nueces...una bomba,pero me encanta esa pareja
ResponderEliminar¡ABSOLUTAMENTE FANTÁSTICO, QUÉ PINTA DE-LI-CIO-SA TIENE ESTOOO!, por donde lo mires es maravillosos, me encantan los dátiles y las nueces y el jarabe de ágave... no sé qué decirte, también dicen que la miel no es buena y que es mejor el jarabe de arce... en fin... ¡QUE ME HA ENCANTAO!.
ResponderEliminar¡Qué bueno Miriam!, sin duda un pastel rico y moderno, apto para celíacos por el uso de harina de almendras, con melazas rebuscadas más saludables, dátiles 'premium' y con una historia detrás siempre interesante.
ResponderEliminarMe encanta, aunque llene.
Un saludo.
Miriam, con el frío de estos días creo que un pastel calórico y delicioso como este es idóneo. ;)
ResponderEliminarEl mantelito muy mono. Y las fotos de 10, como siempre.
Besos!
Pues yo me voy a deleitar mirando este espléndido pastel que has preparado, y las florecillas del mantel (lo has bordado tú?). Y es que en casa soy la única comedora de dè dátiles. Ya comprenderás que yo sola no puedo comerme tamaña cantidad de calorías!!!!!
ResponderEliminarY cuánto me gustan los dátiles!
¡¡¡Menudo pastel!!! Los ingredientes muy ricos, pero es un peligro!!!
ResponderEliminarBesitos,
Suny
pues sí, que muy ligero, ligero no se ve, pero vamos, que se ve delicioso eso si.
ResponderEliminarYo tambien opino que tal vez se puede sustituir la miel de agave por miel de abeja o de maple.
Bueno, guardo la receta para cuando tenga exceso de dátiles y 5 kilos menos :-)
y si, que las florecitas del mantel están lindas, las haz bordado tu?
Ohh me encanta este pastel, lo quiero probar! Tiene una textura y un corte estupendo. Bss
ResponderEliminarUna delicia de pastel.Ricoooo...Besos
ResponderEliminarQué pintaza, Miriam! Me encanta! con tu permiso, te lo copio :)
ResponderEliminarbesos
Riquísimo, y preciosas fotos!
ResponderEliminarEl sirope de ágave es lo mismo que el maple syrup canadiense? es que aún me queda un botellita y también dátiles, mira por donde le daría una salida estupenda con tu receta. :-)
ResponderEliminarPor cierto, los dátiles son todavía de los que compré en La Goulette hace apenas 3 meses, qué penita me da cuando lo recuerdo. Llevo varios días pensando una buena receta que hacer con ellos y hablar un poco de lo que vimos allí. Espero que se estabilicen lo antes posible porque viven principalmente del turismo. De verdad, no hago más que acordarme de la gente estupenda con la que nos cruzamos y es inevitable empatizar.
Qué preciosidad de fotos, Miriam.
un beso, guapa.
Miriam, esto lo podemos preparar de barritas energéticas, casi. Seguro que las da mil vueltas. Delicioso.
ResponderEliminarBesos
Pd, las florecitas son fanatásticas enamoran
¿Ves como soy torpe? :(
ResponderEliminarme salté esta línea Las tazas americanas equivalen más o menos a 250 ml, es decir, 1/4 litro... ¡Glups!
¡¡¡Qué rico!!! Tiene un aspecto imponente.
ResponderEliminarhttp://croqueteandoo.blogspot.com/
Besos.
El corte es espectacular! una bomba deliciosa!!!Besos
ResponderEliminarMe gustan mucho estas tortas secas, no ten cansás de comerlas y vienen bien tanto para tomar el té como de postre con una bocha de helado.
ResponderEliminarMuy buena tu propuesta.
Cariños
Pues para eso me he agenciado un juego bueno de cups no?jejeje
ResponderEliminarAsí que a la saca esta rica receta!
Del sirope de ágave no tengo ni idea si es bueno o malo...
Cuando sepas más cuenta ;)
Es un espectáculo ese color dorado que tiene.
ResponderEliminarAdoro los dátiles.
Como me gustaría ir a un curso tuyo, pero como ya sabrás nos pilla lejos...
No te lo vas a creer,ayer vine y no te dije nada, fui a la nevera a ver si tenia dátiles, y no, lo que encontré fue una bolsa de ciruelas negras,y pasas(sigo viviendo con las hormigas) por eso lo puse en la nevera, ajajaja
La pregunta es... crees que con las ciruelas negras quedará bien?
Besos preciosa.
Con este pastel, yo estoy "en mi salsa" Adoro los datiles, y espero con ansias mi proximo vista a Marruecos (si no se arma el lio alli también) en abril (con una amiga que viene de Argentina) para darme una panzada...En el mientras tanto, esta receta es genial !!
ResponderEliminarAdemas queria agregar que me encanta leerte en español porque tenés esa gracia para hablar tan tipica de los de tu tierra, y que a mi me trae nostalgia, de las voces de mis abuelos..!
¡Qué bueno Miriam! Me ha encantado ver lo que has hecho con los dátiles (estos, concretamente, eran de Sousse). Cuando mi cintura me lo permita tengo que probarlo: dátiles, nueces y harina de almendras, insuperable mezcla para una adicta a los frutos secos como yo. Lo que no me convence es el sirope de ágave, pero seguro que hay alternativas. Eso sí, los dátiles tendré que buscarlos aquí porque mi parte ya desapareció hace un par de semanas. Y lo de ir a buscarlos a Túnez tampoco parece muy recomendable de momento. Ojalá que la revolución que han iniciado les salga bien!
ResponderEliminarUn besazo.
Se me ha olvidado decir, para información del resto de comentaristas y seguidores del blog de la amiga Miriam, que su curso de repostería madrileña tradicional es altamente recomendable. Si podéis, no os lo perdáis. ¡Yo me lo pasé pipa!
ResponderEliminarOye Miriam, esto remojado con una copita de vino dulce no tiene que estar nada mal, no?
ResponderEliminarSiendo sin gluten yo no tengo nada más que añadir. Me requetencanta.
Eso sí, calorías tiene para llenar carretas, pero un día es un día, digo yo.
Besitos sin gluten.
Tengo medio kilo de dátiles que me sobraron de navidad y no sabía que diantres hacer con ellos. Ahora lo sé :)
ResponderEliminarCalorías Miriam? a mi las calorias! tengo espacio suficiente en este cuerpazo para almacenarlas todas , ahora se disimulaan bien bajo caps de jerseis, abrigos y bufandas, ya tendré tiempo de llorar cuando llegue la operación biquini y me encantan los pasteles hechos con harina de almendra, sabrosísimos y este viene con el aval de una preciosa imagen.
ResponderEliminarUn abrazo
qué buena combinación!!!
ResponderEliminarHola Miriam...¡
ResponderEliminarEste pastel/bizcocho es perfecto para ir de excursión.
Los dátiles y las nueces son unos frutos muy energéticos, son buenos para el cansancio y también cuando estas un poco débil y sino por puro placer gourmand. Pequeñas porciones bastan, algo exquisito. Me chiflan los dátiles frescos en el mercado de la Boquería siempre que voy los compro me encantan, (no llevan tanto azúcar).
Veo el punto de cruz del mantel sólo falta la taza de te. Tus fotos, estos detalles tienen algo de merienda inglesa.
Tenia pendiente uno parecido....))
Gracias. Un abrazo
delicioso pastel! a mi se me antoja que con un té la combinación es perfecta.
ResponderEliminarYo soy otra de las alumnas del curso de reposteria madrileña de Miriam y fue realmente genial. ¡No se como no estais haciendo cola para apuntaros, Miriam en persona es tan buena como sus recetas y fotos!
ResponderEliminarHola Miriam! Acabo de descubrir tu blog y me encanta.
ResponderEliminarLa receta del pastel de dátiles y nueces deliciosa y super sana.
las fotos estan impresionantes!!...el blog una belleza y esta receta es lo maximo!!... tengo todo en casa asi que la preparo esta misma tarde! besos desde argentina
ResponderEliminarQuiero un trocito!!!
ResponderEliminartiene una pinta estupenda, además de los dátiles de Tunez que deben tener un sabor...
Besos
Miriam a mí me ha ocurrido igual con el sirope ... hay sitios que lees que es fantástico otros que no, en fin que te vuelven loca¡¡¡, aún así yo lo sigo usando, me encanta el sabor.
ResponderEliminarEl pastel maravilloso, y las fotos preciosas y tan tentadoras, ahhh yo también me he ennamorado de las florecillas del mantel, jajaja
Besotes
Aunque lleva unos cuantos días publicado, no había podido pasar hasta ahora a verlo.
ResponderEliminarMe encanta Miriam.
Un besote.
Dadá, Silvia, Raquel: gracias!
ResponderEliminarAkane: es algo parecido, aunque aquí la proporción de tropezones no deja ver la masa ;) Muaks!
LGS, Adegea, Hilmar, Carmen, Kanela, Mª José, Luisa, Celi, Irene, Núria: gracias, besotes!
Clemen: pues hija, no está claro. Yo estoy leyendo últimamente de todo, ya te digo. He visto que en algunos sitios dicen que es incluso peor que el azúcar normal, y gente que no es sospechosa de tener interés en este tema... en fin, una tortura!
Marga: jajaj, sí que eres mala... y ya añadí lo de las tazas, gracias!
Epa, Anna, Yolanda, Linda, Espe, Iratxe: gracias!!
Carlos: sí, rebuscadas sí que son, jaja.
Mercé, Marga: el mantelito me lo trajo mi madre hace poco y creo que lo bordó ella, allá por la noche de los tiempos ;)
Suny, Heidi: no, para una dieta no es el pastel... pero bueno, un trocito con el café... ;)
Lydia, Asun, Carmen, SandeeA: gracias!
Maduixa: no, el sirope de ágave es de una planta que se llama ágave, la misma de la que se hace el tequila. Y el maple syrup es de arce. Besos.
Ana: tienes razón, energéticas serían un rato, jaja.
Carmen, Ingrid, Erika, Pami: gracias!
Margot: pues lo único es que las ciruelas son menos dulces y yo diría que tendrías que aumentar la cantidad de endulzante, pero seguro que está bueno!
Cristina: ;)
Carolina: cielos, de la antigua Susa... me hace más ilusión todavía...
Zero: viva el vino dulce! Jaja, si es que va bien con tó...
Blo: ;D
Mai: sí, ya lloraremos en unos meses, verás...
Paula, Fina, Eva: gracias!!
Alicia: luego ya hacemos cuentas...
Elisabet: bienvenida!!
BC: besos transatlánticos!
Mónica: gracias!
Silvia: verdad que son monas??? Ainsss ;)
Paco: mejor tarde que nunca, muaks!