Noema tuvo recientemente la estrafalaria idea, desde la otra punta del mundo literalmente, de invitarme a participar en su ya clásico Calendario de Adviento, y acepté sin dudarlo, of course. Yo no tengo grandes tradiciones navideñas que contar en lo que a gastronomía se refiere, a no ser lo de regalar dulces el día de Navidad, un regalo artesano y hecho con cariño. Pero temblad, porque hoy me he levantado reivindicativa. Reivindico la extraordinaria tradición dulcera navideña que tenemos en este país, que muchos otros quisieran para sí. Donde esté un buen mantecado blanco de manteca de cerdo ibérico, que se quite tó. Viva la reciedumbre de los dulces con toneladas de almendra, de manteca, de azúcar, de harina, de..., de... ay, que me pierdo. Que me pierdo y me echo siete kilos encima. Que alguno se acabará de enterar de que los mantecados se llaman así porque se hacen con manteca de cerdo. Pfff, yo no hace tantos años que me enteré, no creáis. Hala, se os ha caído el mito.
Estoy desvariando y eso que aún no he descorchado ningún cava. Lo que quería decir es que los dulces hechos con manteca de cerdo no conservan después de cocidos ninguna reciedumbre, sobre todo si la manteca es de buena calidad, sino que se convierten en un bocado finísimo y sorprendentemente ligero, al menos en apariencia. Hace ya algunos años que probé esta extraordinaria receta del monasterio de Santa María del Socorro, en Sevilla, del libro Los Dulces del Convento, que sorprendió a propios y extraños por su delicadeza. Vivan los mantecados, hombremujé. Y viva la buena gente que mantiene aún estas tradiciones dulceras.
Mantecados blancos o nevaditos
- 500 g de manteca de cerdo ibérico
- 125 ml de vino oloroso (jerez seco o amontillado)
- 125 ml de zumo de naranja (1 naranja gorda)
- 850 g de harina de repostería
- 1 sobre de levadura química (14 g)
- Azúcar glas para espolvorear
- Deja que la manteca se ponga a temperatura ambiente, al igual que el vino y el zumo. Pesa la manteca y bátela un poco para que se ablande. Añade el vino y el zumo, y bate enérgicamente (yo lo hago en un robot y con tapa, porque salpica) por lo menos 5 minutos, hasta absorberse todo el líquido y obtener una masa homogénea.
- Añade a continuación la harina cernida con la levadura y mezcla bien, con robot o a mano. Se obtiene una masa blandita, pero que no debe pegarse a las manos. Se pone en un pedazo de film de plástico, se envuelve bien, y se mete al frigorífico 24 horas.
- Al cabo de ese tiempo, se extiende la masa con rodillo hasta un grosor de 1 cm. Se cortan piezas con un cortapastas o un vasito, que se van colocando en una bandeja de horno.
- Se pone el horno a calentar a 190 ºC si es de convección de aire y a unos 210 ºC si es de calefacción inferior.
- Cuando el horno ha alcanzado la temperatura requerida (recomiendo comprobarlo siempre con un termómetro externo), se cuecen los mantecaditos unos 15-20 minutos, sacándolos en cuanto están ligeramente dorados.
- Se ponen a enfriar en una rejilla y ya fríos se espolvorean de abundante azúcar glas, pues la masa no lleva azúcar. Quedan muy cucos si se ponen en cápsulas de magdalenas.
Bueno, Noema, espero que a estas alturas del post no te hayas arrepentido de haberme invitado a participar en tu contubernio. Yo no me arrepiento de haberme comido una montaña de mantecados blancos. Pero bueno, es que yo no tengo vergüenza. Hics.
Qué ricos por favor!! Creo que todos llegamos a estas fechas habiendo asumido que nos dejaremos arrastrar por los excesos, y puestos a hacerlo nada de remilgos. Estos mantecados tienen una pinta excelente. yo los como a pares, al momento parece que no llenan pero después...Riquísimos!
ResponderEliminarMíriam, yo soy una de esas que no había caído en la relación de la manteca con el mantecado, jajaja! me pasó lo mismo hace no mucho con la ensaimada y el saïm (palabra balear para denominar a la manteca). Por suerte, yo no soy mucho de mantecados y no he pecado mucho.
ResponderEliminarSea como sea, te quedaron preciosos y no dudo que muy ricos.
Muchos besos!
Que si me he arrepentido, dice, ¡con estos mantecados de los de verdad de la buena que has hecho! Para que te hagas una idea, hace años probé en Siria unos baklava hechos con bien de mantequilla de oveja y cabra, como tiene que ser, vamos, y desde entonces todos los que he probado me parecen una versión light desnatada. Lo mismo con estos postres típicos que tenemos. Por eso, millones de mantecadas gracias por tan estupenda receta ;-)
ResponderEliminarMiriam que pasada de fotos y los mantecados seguro que están de lujo...aunque la verdad la mantequilla y yo no somos muy muy amigos...pero oye uno lo pruebo seguro....
ResponderEliminarbesitos
Se ven divinos, tienen que tener un sabor muy ricos
ResponderEliminarme encanta leerte...hoy los mantecados no me los llevo, q no me gustan....pero qué fotos más chulas! (como siempre, claro)
ResponderEliminarque maravilla!!! creo que de verlos ya me he engordado! jaa!
ResponderEliminarme uno a tu reivindicación!
besitos y feliz navidad!
Es una receta impresionante en todo sentido.
ResponderEliminarNunca los he probado, pero lucen exquisitos.
Estupendas las fotos, que lindas te quedan.
Besos.
Me han encantado!!
ResponderEliminarAunque sigo sin saber la diferencia entre mantecado y polvoron........ me llevo la receta.
Besos.
Las navidades acaban conmigo, me apetecen todos los dulces!!
ResponderEliminarQue ricos!!! Estoy pendiente de preparar alguno de estos, llevo una semana que con tanta fiesta y tiempo libre no hago más que preparar dulces.... Ains mi casa huele a pastelería jajajaja Besotes
ResponderEliminarque buenos que son y te han quedado muy chulas las fotos
ResponderEliminarbuen finde
Me encantan las tradiciones, y mucho más, contadas por sus protagonistas. Estos bocados son para no parar... muy peligrosos pero , para una vez al año, ¡a comer con ganas!. Que placer verte en el calendario de Noema!
ResponderEliminarCariños
Que ricos, me encantan! Te han quedado geniales!
ResponderEliminarLo dicho, sois la ruina del sector, y no están las cosas para tonterías :).
ResponderEliminarte han salido de miedo, a mí los mantecados me gustan, no son los dulces más tentadores para mí, pero 4 ó 5 caerán estas fiestas :), seguro!
Fotazas!
A Rosaleda decirla que creo que el mantecado y polvorón no se diferencian en nada por dentro, sólo por fuera.
Un saludo.
Miriam, que estoy contigo que tenemos recetas muy tradicionales para estos días...
ResponderEliminarEl problema que es que nos dejamos bombardear mucho por las tradiciones de otros lugares y nos olvidamos de las nuestras... y hay gastronomia de la buena en nuestras mesas en navidad, vaya y siempre jajaja
Un saludo
Tu reivindicación es justa y necesaria... en mi casa siempre se han hecho los dulces, quizás el recuerdo más entrañable que tengo de la Navidad sea ver a mi abuela, mi madre, mis hermanas y Yo "rebozadas" en harina horneando sin parar.
ResponderEliminarPor cierto tus mantecados son muy parecidos a ls que hacíamos nosotras.
Un besazo. Vivi.
Qué buena pinta tienes y cómo me gustan! Es verdad que los dulces hechos con manteca quedan de muerte y además sanos, jejeeje.
ResponderEliminarSaludos,
Pablo
Mantecaaaaaa!!! Siiiií!
ResponderEliminarYo casi no la pruebo durante el año, así que en estas fechas hay que aprovechar. Dentro de poco me pongo con las perrunillas :)
Estupenda la receta (qué fácil parece...)y preciosas las fotos.
B*
Yo también me enteré de lo de la manteca hace dos años eh! Desde entonces los hago en casa y me encantan jaja. Me apunto tu receta :)
ResponderEliminarY ya que estás reinvicandote....no podrías enviarme una chalora :D??
ResponderEliminarDe-li-cio-sos!
Madre mía, Miriam, si ves cómo me gustan esos mantecados... Sí, sí... yo que lo de las grasas añadidas me pone los pelos de punta. Bufffffffff.... Recuerdo de niña comer unos mantecados de esos que te dejaban con los ojos del revés y que con uno te quedabas levitando...
ResponderEliminarQué delicia!. Pues los tuyos me han recordado aquéllos... Preciosos, maravillosos... Riquísimos!.
Has reivindicado bien... Los dulces tradicionales son una bendición y, aunque tengan un montón de manteca, son mucho mejores que todas las tatas finísimas que hacemos hoy en día.
Además, chiquilla, qué fotos... Me han chiflado!. Especialmente la penúltima.
Una entrada divina Miriam...
Un besote
A mi me encantan!!! Y eso que ya desde pequeña sabía porque se llamaban así!! En casa los escondo para no abusar de ellos, y cada día nos comemos uno o dos mi marido y yo. A mis hijos eso de comer manteca no les va...
ResponderEliminarQué buena pinta tienen los que nos traes tú!
Besos
Por favor!!! Esto es un pecado capital!
ResponderEliminarY dices que la receta es de unas monjas?
Ah! Entonces tiene perdon!!!
Fuera bromas, hace dias que ando buscando esta receta! Mi tentación! Una delicia seguro! Muchas gracias!
Fantástica propuesta para estas fechas!
ResponderEliminarBesos
Mónica
Adoro este tipo de dulces que engloban traidición e historia. Qué delicia.
ResponderEliminarSaludos
Que finos y delicados se ven , vamos una tentación muy grande para mi dieta
ResponderEliminarmil besosssss
Claro que sí, en España tenemos una tradición de dulces navideños increíble, y con grandes variedades a lo largo de todo el país. A veces se nos olvida, sobre todo cuando se cae en los productos industriales barateros-cutres que desmerecen la calidad de un producto bien elaborado, artesanal, con buena materia prima, siguiendo la receta tradicional heredada durante generaciones...
ResponderEliminarY eso que los mantecados y los polvorones nunca me han gustado mucho, pero reconozco que un mantecado de calidad es una exquisitez. Ya quisieran la mayoría de los que venden en las tiendas corrientes parecerse a los tuyos!
Un abrazo
Que ganas de probarlos! Tienen un aspecto super tentador y me generan mucha curiosidad. Gracias por enseñarnoslos. Las fotos son estupendas como tu blog. Un beso. Sil.
ResponderEliminarQue pinta mas rica tienen te han quedado geniales me llevo tu receta besitos
ResponderEliminarhttp://mipasioncocinar.blogspot.com
Me encantan los mantecados y si tienen un ligero sabor a chocolate todavia más...uhhmmm .Estos se ven exquisitos y a mi también me pasó una vez que al ver la receta me sorprendió lo de la manteca de cerdo y el relacionarla con el nombre. Pero una vez al año no hace daño y ya nos pondremos a dieta cuando empiece el nuevo. Felicidades por las fotos también
ResponderEliminarBien vale la pena el aumentar un par de kilos más con estos deliciosos mantecados; y por consiguiente la dieta de inicio en enero (que ya también se vuelve tradición!!).
ResponderEliminarDisfrutando de tu excelente receta, las mágicas y fotografías y la calidez de tu texto. Saludos desde Costa Rica. Que bueno que hayas participado en el Calendario!
No soy nada de polvorones, me gustan más los mantecados... Me vas a matar, pero yo tampoco sabía que se hacían con manteca de cerdo. Es un dulce que vine a descubrir cuando fui a España), pero claro, tiene toda la lógica.
ResponderEliminarSea como sea, te han quedado estupendos, me comería uno de esos ahora mismito :)
Cariños y buen domingo :)
Que ricos! me gusta la textura, seguro que queda con un saborcito a vino muy rico, pensé que la manteca se fundía y no que tenía que estar a temperatura ambiente...es como la ensaimada, que se llama así por la manteca, y muchos están emperrados en querarla hacer con mantequilla.
ResponderEliminarBesos
Una pinta deliciosa, me recuerdan a los "nevaditos" que comía de pequeña, mmmm.....
ResponderEliminarNunca los he hecho con manteca de cerdo (sinceramente, me asusta probarlo) pero sí con aceite de oliva y de verdad que quedan muy sabrosos y con una textura perfecta.
Dejo el enlace por si a alguien le sirve:
http://ricosinazucar.com/2011/11/25/polvorones-de-aceite-y-naranja/
Besotes!
;-)
En un rato voy a hacer mantecados yo también, que se me han antojado. Buenísimos te han quedado Miriam!
ResponderEliminarPues los acabo de hacer. La única diferencia es que en vez de oloroso (que no tenía) le he puesto moscatel.
ResponderEliminarY me he llevado una sorpresa. Primero por la cantidad ingente de grasota de cerdo que llevan, y segundo, porque parece mentira que con estos ingredientes tan sencillos salga una cosa tan rica, con esa textura en hojas, que se deshace pero no se deshace, que se pega un poco en el paladar...
Salen fenomenal. Las recetas de Miriam siempre salen bien. Ya lo sabía yo.
Deliciosos.
Esperanza, qué megachachiguay, como dicen mis niños! Y qué bien que hayas venido a contármelo XD. A mí la primera vez que los hice también me sorprendió lo ligeros que salen, nadie lo diría mirando los ingredientes...
ResponderEliminarAdemás de lo ricos que tienen que estar, sólo hay que ver el mordisco que le has dado para adivinarlos deliciosos, es que me "troncho" con tu gracia y soltura para expresarte. Eres una crac!!. Besos
ResponderEliminarNo hay de qué Miriam. Creo que ahora ya salgo en los dos blogs como debe ser. Besos.
ResponderEliminarq delici miriam! voy a tener q probarlos, no me das alternativa con esas fotos y todo lo q nos ocntas de este manjar! y yo q queria hacer los menos dulces posibles este verano! (si, del otro lado del mundo comemos cosas ricas, engordamos, pero tenemos q ir a la playa!!!) jajajja
ResponderEliminarMiriam te han quedado buenísimos. La verdad es que tenemos una repostería tradicional impresionante y gran parte de ella está elaborada con manteca de cerdo. Hace unas masas hojaldradas y superbuenas.
ResponderEliminarBesitos,
Viva el mantecado patrio ;P Yo me puse el otro día a hacer polvorones y… he de reconocer que no soy tan fan como tu de la manteca de cerdo… (buaggg, qué ascazo el olor de la manteca caliente). Eso sí, de éstos tuyos sí que cogería uno :D
ResponderEliminar¡Qué apetitosos se ven!
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